fecha: 2024-10-03

Los adolecentes tienen preguntas

Falta de conversación.

Hoy en día hay muchos jóvenes con demasiadas preguntas, pero no tienen la confianza a quien hacerlas, muchos buscan las respuestas en medios o con personas incorrectas que lo único que les causa es más confusión y problemas en su vida, viven su vida llena de dudas, de mentiras, con irresponsabilidad o dependencia emocional, y cometiendo muchos errores por esa razón.
Ser escuchados sin miedo al rechazo, al juicio o ser castigados es una necesidad que he visto en los pre adolescentes, todas estas inseguridades y falta de conocimientos sólidos los lleva a tomar decisiones que dañan sus emociones y sentimientos, generando problemas de estabilidad emocional, insensibilidad y perdida de la identidad.
Todos necesitamos contar con alguien a quien contarle nuestras cosas, nuestros problemas, es normal que a veces nos enfrentemos a situaciones o necesitemos tomar decisiones y nos sentimos un poco confundidos, sin saber qué hacer, como actuar; recibir consejo es parte de nuestra vida y deberíamos tener esos consejos de las personas mejor calificadas emocionalmente y psicológicamente que nos ayuden a aclarar nuestros pensamientos y emociones, para tomar buenas decisiones que nos pueden evitar muchos problemas.
Una de estas personas deberían ser nuestros padres, pero para muchos adolescentes hay temas en los que no tienen aún la suficiente confianza para tener esas conversaciones profundas tan necesarias, y los padres no tienen las suficientes herramientas para atenderles o no han incentivado los espacios de conversaciones profundas en sus casas, tan necesarias en la vida de los jóvenes.
Esta tarea debería ser de los padres, pero si no tienes las suficientes herramientas, nos referimos al conocimiento requerido para abordar algún tema, es necesario buscar ayuda profesional y educarse, aprender sobre el tema, no dejar que sean personas desconocidas y tal vez malintencionadas, los propios errores y problemas los que enseñen a nuestros hijos sobre estos temas, situaciones que comenzaron pequeñas que pueden arruinar parte de nuestra vida y que pudo haberse evitado con una conversación en casa, como la sexualidad, el sexo, las drogas, el alcohol, los vicios y adicciones, el amor, el apego, relaciones de pareja, la manipulación, la dependencia emocional, la necesidad de validación, la violencia, el abuso, la agresión física y psicológica, la ansiedad, depresión, la inseguridad, la humillación, la masturbación excesiva, sobre pensar, el rechazo, la baja autoestima, la comparación, la soberbia, el orgullo, el ego, el placer etc.
Muchos jóvenes intentan hacer estas preguntas a quien les brinda un poco de confianza, aun sintiendo un poco de miedo en abrirse a contar sus cosas, otros se rehúsan a abrirse y se ahogan en su propia amargura y rebeldía, llevando su vida en su manera de ser, basada en una mentira, comportándose como algo que no son, el dolor, la amargura y el miedo los ha llevado a no valorar la vida, la familia y tener relaciones emocionales sin valor, permitiendo tantas cosas en sus vidas, que roba su respeto, tranquilidad, los lleva de un lado a otro cada vez más heridos, desgastando su estabilidad emocional, su identidad, su confianza y su valor personal, pasar de una vida de problema en problema, de conflicto en conflicto, de traición a otra decepción no es algo que simplemente pasa, es falta del conocimiento que genera las respuestas correctas a preguntas insatisfechas, al conocimiento sobre temas tan importantes en nuestra vida que nos brinda protección, seguridad y claridad sobre lo que debemos hacer y decidimos ser en nuestra vida.
Hay demasiadas preguntas en la juventud y buscar esas respuestas nos ayudará a tomar mejores decisiones para ser realmente nosotros mismos, conservar nuestra paz, tranquilidad, moldear nuestro propio camino, conservar nuestra salud mental y estabilidad emocional, no intercambiarla por alguien o algo, no tomar decisiones con base en miedos, inseguridades obteniendo algo que no queremos en nuestra vida, sino que decidimos con base en lo que somos y queremos ser.