fecha: 2026-10-12

Los ladrones de la felicidad.

Derecho de ser feliz.

La felicidad nace de una decisión propia, no son las circunstancias las que nos hacen felices, pueden estas alegrarnos o hacernos sentir tristes, influyen en ella, pero la decisión que tomamos de como sentirnos ante estas circunstancias o después de ellas, son las que decidimos tomar y de la cual tenemos control.

Pero son varias acciones las que nos acechan y nos roban la felicidad, si nos aferramos a ellas y son el mayor pensamiento de nuestro día a día, serán como raíces profundas en nuestra mente y nos mantendrán esclavos de la infelicidad.

Tampoco debemos suprimir la tristeza o el sufrimiento aparentando ser felices, pues la felicidad debe ser un sentimiento genuino; la felicidad no es algo que se aparenta, sino que se determina.

Ser feliz no significa que nunca estarás triste, afligido etc., porque todas las emociones y sentimientos son humanas y es normal sentirlas, pero la diferencia esta en cuál permitimos que se mantenga constante en nuestra vida.

La comparación: la comparación nos roba la paz, desfigura lo que somos y valemos, no nos permite descubrirnos a nosotros mismos, nuestro propio potencial, nos puede hacer convertirnos en una copia de algo que no somos, esa ansiedad de ser igual, de llegar a donde otros están, promueve la necesidad de avanzar rápido que nos puede llevar a cometer errores, cuando todos tenemos vidas, procesos y caminos distintos; esa necesidad de estar comparándonos con los demás no nos deja estar tranquilos, genera ansiedad, infelicidad, des valoración, insatisfacción.

El control total: cuando queremos que todo salga como planeamos, queremos controlarlo todo, que ninguna de nuestras expectativas cambie, que nada se salga de nuestras manos, que nuestros planes sean perfectos, pero hay que aceptar que en el exterior, muchas cosas no están bajo nuestro control, no todo saldrá como deseamos y que muy poco podemos hacer, de lo único que tenemos control en la mayoría de los casos es de la forma en que reaccionamos, el cambio es algo normal en nuestra vida y debemos aceptar que la vida esta llena de cosas que no controlamos; esa necesidad de controlarlo todo, solo nos genera ansiedad, miedo, depresión, desgaste emocional.

Las expectativas surrealistas: llenarse de expectativas que no son coherentes, demasiadas o de aquellas que no hemos tomado conscientemente, son las que nos mantienen atrás de una carrera que no podemos terminar y mientras avanzamos vamos desgastando nuestra fuerza, recursos y vida en algo que no tenía sentido; tantas expectativas altas sin objetividad nos mantienen en tensión, ansiedad y estrés por alcanzarlas, la incapacidad y la frustración por alcanzarlas nos robara la paz, la felicidad y la salud.

Los ladrones de la felicidad son aquellos que no te permiten vivir para ser feliz, porque ser feliz también es un derecho, un derecho que uno mismo decide vivir, no para invalidar otros sentimientos o situaciones que nos pasan; al contrario, para vitalizarnos al enfrentar lo que nos quiere robar el hecho de ser feliz.