Hay momentos en nuestra vida que nos esforzamos por ganar algo más de dinero o se nos presenta una oportunidad de ganar algo extra, nos sentimos alegres porque ese dinero nos hace sentir más seguros y con más control de nuestra vida, pero a veces cuando ya lo has ganado, inclusive hecho planes, aparece una necesidad o un gasto esporádicamente, algo que, parece quitarte lo que ganaste de las manos, sientes que tu esfuerzo se ha esfumado, sientes que tu esfuerzo ha sido en vano o que parece injusto, pero la realidad es distinta. Eso me paso una vez que gane algo extra y estaba contento por haber hecho más dinero en unos días, pero de repente surgió una necesidad y gaste todo lo que había ganado, realmente lo había ganado con mucho esfuerzo, y sentí precisamente eso, que todo ese esfuerzo implicado para al día siguiente no tener nada, pero lo que estaba ignorando es que, eso que había ganado me estaba permitiendo no sacar de mi salario base para cubrir esa situación, o en el peor de los casos de algún otro lado porque no lo tuviera, como pedir prestado. Entonces cambie mi mentalidad al sentir que no estaba tomando eso de la mejor manera, que me estaba dejando llevar por el acaparar, no estaba viendo lo valioso detrás y lo que realmente significaba; al reflexionar un poco, ahora creo que cuando sucede algo así, lo que ganaste era para resolver eso que se iba a presentar, así que la reacción que debemos tener es de agradecimiento a Dios, porque tuvimos la provisión anticipada para cuando ese momento llegara, eso que trabajaste era precisamente para esa situación, el peor escenario seria no tener como solucionar, por eso creo que estaba equivocado en la forma de responder, ahora entiendo que debemos responder con gratitud, porque Dios nos permite tener para resolver cuando algo se presenta y tal vez en algunos casos no haber afectado o disminuido otros recursos básicos de nuestra vida. Como creyente y entendiendo que Dios todo lo sabe, incluso antes que suceda, doy gracias porque lo que lo necesitaba, lo obtuve antes y no después que llegara la situación, siento que fue una respuesta anticipada a los hechos, esa es la forma en que he decidido ver este tipo de situaciones antes que usar la queja o sentirme de una manera negativa. Por eso siempre le digo a alguien que está desanimado porque se le presentó algo y tuvo que gastar lo que había ganado, que responda con gratitud, porque tenía para responder, da gracias a Dios porque tenías como solucionar. Además, apegarse al recurso en vez de ser agradecido, habla de un síntoma de que somos más apegados a lo material que a la bendición que hemos recibido, no permitamos que algo material controle la forma en que nos sentimos, sino que demos gracias a Dios por lo que él nos ha dado y por el día siguiente para seguir adelante. Recordemos siempre agradecer en lo bueno o en lo malo, en la escasez o la abundancia, en la provisión o en el silencio, siempre dar gracias, es una respuesta que habla desde la humildad, nobleza y bondad de ser y no desde la de solo tener.