fecha: 2026-09-01

Acaso ¿era Jesús comunista?

Un cliché fácil de escribir.

Al realizar un comentario en una publicación de Instagram que decía: ‘viva Cristo Rey’, sobre las afirmaciones que estaba haciendo el presidente de Colombia, algunas personas me escribieron un detallado comentario con la afirmación de que Jesús era comunista, así que vamos a escribir un poco sobre esto.

Empecemos con que el término comunismo como ideología política y económica es un término que surge en el siglo XIX, el cual uno de sus precursores afirma que la religión es el opio u opresor del pueblo, no solo refiriéndose a la religión sino a cualquier expresión de fe.

Dios no es comunista ni capitalista, lo podemos entender cuando Jesús afirma que su reino no es de este mundo, todas las ideologías políticas, económicas y sociales, no son más que fanatismos humanos, que incluso nos pueden llevar a distraernos y alejarnos del conocimiento de Dios y su voluntad para la humanidad.

Como cristianos no somos capitalistas ni mucho menos comunistas fanáticos, pero si hay algunos principios que compartimos con la derecha y el capitalismo, eso no nos hace de derecha o capitalistas porque si, sino que, a la hora de inclinarse por valores y principios, son estos los que en algún sentido se acercan a los nuestros.

La gente piensa que la única manera de ser social es ser comunista o socialista, pero en el capitalismo de una manera ética podemos encontrar el mismo sentido social y mucho más efectivo, ya que la producción y la administración responsable puede ser la respuesta a las necesidades de los que nos rodean.

Pienso en el capitalismo con ética protestante planteado en Alemania, como esa tesis que surge de ideas teológicas en la cual el trabajo es una vocación divina, en la cual el ser humano es responsable de administrar los recursos, su vida y su familia para cumplir con sus responsabilidades, proveer y responder de manera generosa a las obras sociales.

En ese sentido el capitalismo con una ética protestante, nace como una tesis por la cual el ser humano es hecho para ser administrador y al servicio comunitario.

El capitalismo es el mejor modelo que existe, pero no quiere decir que sea perfecto o que sea santo, a veces el problema no es el capitalismo, sino la ética del capitalista, hay muchas personas que practican el capitalismo, pero solo para acaparar, sin saber o sin practicar las bondades de ser bendecido para bendecir.

Por esta razón entiendo que para algunos les es difícil relacionar el capitalismo con la acción social, pero sé que aquellos que tienen principios cristianos, entendemos que el propósito de ser bendecido con recursos o solo con el hecho de trabajar, es una oportunidad para bendecir a otros, para obrar de manera social y para construir una mejor sociedad y país.

Ojalá todos pudieran trabajar y de los recursos que Dios les permite, brindar generosidad para que nuestras obras sociales lleguen a todas partes.

Así que cuando el capitalismo solo se ve como el acto de acaparar y complacer los placeres, puede ser la razón por la cual haya recibido rechazo, lo que no entendemos es que a esa práctica le falta principios éticos y propósito de vida.

Ahora, el comunismo puede llevar a muchos a querer obligar a otros actuar de cierta manera, no hay nada mejor que lo que nace del corazón, querer imponer ideas y formar un mundo basado no en principios y valores, sino en lo que cada uno piensa que el otro debería hacer; las ideologías comunistas están acompañadas de opresión, imposición, control y dominio; y no nos permite responder a la capacidad que Dios ha puesto en nosotros, en el comunismo el estado ocupa el papel de dios, pero en el capitalismo ético es Dios quien es el dueño de todo y nosotros los administradores, el acto de capitalizar es para responder como medio de bendición para otros.