Hace 97 años nacía un hombre que marco la historia, un luchador por los derechos civiles, hoy 15 de enero dedicamos esta entrada a la vida del Pastor Bautista Martin Luther King. ¿Cómo algunos hermanos cristianos permitían la discriminación racial en las iglesias?, la inacción y la pasividad de las congregaciones frente a este flagelo, una dura critica a la falta de atención de las congregaciones cristianas de la época. A veces la injusticia esta frente a nuestro rostro, y no hacemos nada, entendemos lo que no está correcto, pero aun así seguimos sin hacer lo que nos corresponde; el llamado a levantar la voz por los oprimidos, puede ser un riesgo muy grande, un acto que requiere de valentía y de un amor absoluto por la libertad, la verdad y la vida, los principios que nos enseñó nuestro señor Jesús. Entendemos que levantar la voz puede significar que nuestra vida terminara pronto, y que nuestras familias quedaran sin nuestra presencia, hacer lo correcto y hablar por los que no tienen voz, puede significar que vamos a morir físicamente; eso mismo debió pensar Luther King, pero peso más corresponder a sus principios formados por una vida de servicio. Valoremos aquellos hombres que han dado su vida por causas que extienden la mano de los que sufren, padecen o pasan necesidad; no puede ser que sean asesinados y la vida sigue como si nada, no puede ser también que existan personas que los utilicen y los desechen etc. Si no que su esfuerzo, su acción y principios de vida ayude a concientizar nuestra sociedad en una más justa y bondadosa. Tal vez tú y yo estamos cómodos y tenemos todas las libertades que necesitamos para construir la vida que queremos, pero muy cerca de nosotros puede que existan personas oprimidas, discriminadas y con necesidades sociales que los vuelven esclavos de la miseria. Y si, tal vez no seamos quienes levanta la voz y toma el liderazgo, pero podemos apoyar a quienes si lo hacen de una manera genuina y correcta, para generar impacto positivo aquellos que lo necesitan. El legado de Luther King nos recuerda que no podemos voltear la mirada y ser insensatos frente a la necesidad y la injusticia que esta frente a nosotros, cuando en nuestro interior están los principios en los cuales creemos y por los cuales vivimos, los cuales nos impulsan a extender la mano para levantar a quien lo necesita o apoyar a quienes lo hacen. Terminamos esta entrada, con el siguiente versículo, que nos recuerda que nuestro recurso más valioso que podemos dar en nuestras comunidades, es el servicio, y que todo lo que hagamos por los demás sea por amor a nuestro señor Jesucristo quien demostró su amor a todos los que lo necesitaban. “El Espíritu del Señor esta sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; a predicar el año agradable del Señor”- Lucas 4:18-19.